Reseña
Se proporcionan los resultados detallados de las excavaciones y análisis de laboratorio practicados en el
sitio arqueológico de caverna Piuquenes. Se identificaron los siguientes cuatro componentes culturales: el
más antiguo, Componente 1, estaba constituido por exploradores de la montaña que, aproximadamente
entre el 11.670AP y el 10.240 AP, cazaron vizcachas y guanacos, posiblemente mediante trampas y
estólicas, respectivamente. El Componente 2, representó a poblaciones que iniciaron la colonización del
ambiente andino del Aconcagua, ocupándolo en forma estacional y periódica, tal como lo exigían las
rigurosas condiciones de la montaña, en fechas de alrededor de los 9.440 AP y 9.530 AP. La fauna cazada
fue mayoritariamente camélidos y se utilizaron lanzas con puntas de proyectil pedunculadas elaboradas
en lutita, material rocoso extraído de una cantera situada a varios kilómetros de distancia. El Componente
3 estaba constituido por grupos de cazadores-recolectores que hacia el 7.890 AP, ingresaron al valle tras
la captura de camélidos, los que cazaron con puntas de proyectil de borde liso caracterizadas por su forma
triangular, de base recta o convexa, elaborada en rocas que obtenían de las inmediaciones de la caverna. El
Componente 4, era la expresión de grupos humanos que frecuentaban la caverna entre los años 7.170 AP
(Estrato 8) hasta el 6.730 AP (Estrato 2) con una fecha media de 6.870AP (Estrato 5), utilizándola como
campamento para la caza de vizcachas y guanacos, lo que ejecutaban con puntas de proyectil triangulares
de borde denticulado y base recta o cóncava y materia prima recolectada en las inmediaciones.
Una avalancha de grandes proporciones acaecida alrededor del 7.200 A.P. puso fin a 6.000 años
de ocupación de la caverna, sepultando bajo un sello de gruesos sedimentos los restos humanos hasta
1995, cuando, en forma casual. fueron encontrados por personal de vialidad de División Andina de
CODELCO Chile.
Fragmento
A fines del año 1995, durante faenas de ampliación del camino industrial de la empresa minera División
Andina de CODELCO Chile, en un sector montañoso del río Blanco en el área del río Juncal (tributario mayor
del Aconcagua), quedaron al descubierto osamentas humanas al interior de una caverna, hasta entonces
sepultada por un derrumbe (Figuras 1 y 2). Inicialmente se pensó que podría tratarse de restos sub-actuales
por lo que se dio aviso a la Policía de Investigaciones para que analizara el caso. Considerando la posibilidad
de una antigüedad mayor la empresa solicitó, además, la presencia de un arqueólogo.